Inauguramos comentarios sobre las sesiones que hacemos en el estudio de Méndez y Méndez.
En este caso fue Melani la que vino a hacer una sesión de fotos rápida. Photoshoot de desnudo artístico siempre sobre la cama. Sábanas blancas, maquillaje suave y a ver qué sale. Dos fotógrafos. Aquí podéis ver las fotos que hizo Borja.
Fotografiar a una modelo acostada me parece bastante difícil. La iluminación es crítica, porque es muy fácil que se proyecten sombras duras sobre la cama. Y si las sábanas son blancas la dificultad se multiplica, hay que tener muchísimo cuidado para que no se quemen. Luego tenemos el tema de las posturas. En este caso apostamos sobre seguro y nos inspiramos en la serie que el gran Michael Helms realiza habitualmente en su estudio de LA.
La primera parte de la sesión transcurrió con dos luces laterales a 45º de la modelo. La de la izquierda era la luz natural que entraba por el ventanal, y a la derecha teníamos una gran ventana octogonal para rellenar.

No recuerdo si algún rato utilizamos un snoot de contra al pelo, y como en el retoque opté por un blanco y negro muy contrastado apenas se nota. Creo recordar que utilicé el 50mm a f/1.4 y el 135mm L USM a f/2.0, para que la profundidad de campo fuera mínima y sólo estuviera enfocada la cara de Melani.





Más tarde sacamos un fondo negro y me subí a una escalera, para hacer las típicas fotos cenitales. Luz lateral, a la altura de la modelo. Hay que agradecer en este caso la paciencia de Melani, aún no sé cómo podía girarse tanto sin dolor de espalda… este es el diagrama:

Y aquí las fotos, en este caso disparé con el 24-70mm L USM a f/2.8:



Y para los vagos, aquí podéis ver en vídeo alguna foto más de la sesión:
Sesión Fotográfica – Melani from Nacho Méndez on Vimeo.
Entre noviembre y diciembre estuve echando una mano a Luis Caldevilla a grabar unas escenas de calle.
Se trataba del videoclip de Rosario Flores llamado “Soy Rebelde“, dirigido por Pedro Lazaga. La idea era combinar las imágenes urbanas de la artista caminando y diferentes personajes con lo que ya había sido grabado previamente en estudio con una Red One a 4k. El tema era que había que grabar de noche, y por imperativos de la producción no se podía llevar iluminación adicional. Tuvimos que usar la Canon EOS 7d de Luis con mi 50mm f1.4 y tirar de ISO. Si a este magnífico equipo le unimos el pulso de Luis y su habilidad para trabajar con una profundidad de campo reducidísima nos salen estas imágenes, con las que quedamos muy satisfechos.
Aquí os dejo un breve making of, grabado en este caso con la Canon EOS 5d mkII y el 24-70 L f2.8:
Rosario “Soy Rebelde” – Making Of from nachomendez on Vimeo.
Rosario “Soy rebelde” – Making of
DescripciónDespués de leer, ver muchos álbumes y comparar sistemas de impresión, de encuadernados y precios la semana pasada me decidí a pedir un álbum con las fotos que hice en Nueva York el año pasado. Dudé entre el Hoffman y el Snappybook, y finalmente me decidí por el segundo después de mucho leer en foro, sobre todo en este post de Ojodigital.com
Como ya nos comentó Fotomaf el maquetado es un poco tedioso. Hay que instalar una aplicación propia y diseñarlo directamente. Por suerte tienen versión para Mac, y tras un par de horas de pelea con el programita pulsé el botón “enviar”. Fue el viernes por la tarde. El martes a primera hora me llegó a casa. La verdad es que me quedé alucinado por la rapidez y la eficacia. El empaquetado es bastante impresionante:

Elegí una de las opciones más baratas. Tamaño de 21 por 28 cm. Precio: 48 €. Son 50 páginas en papel fotográfico. Impresión láser. Tapas duras.


En cuanto a la calidad estoy bastante contento. Opté por impresión digital offset, por láser sobre papel fotográfico. No es un revelado, pero aún así la definición es muy buena. La fidelidad de los colores no es exacta, pero la variación es ínfima. Muy razonable. Dejo unos pocos ejemplos, aunque obviamente en estas fotos no se aprecia el detalle:



En conclusión, el Snappybook me ha parecido una buenísima opción. Son rápidos, eficaces y la calidad es bastante alta. El único problema que he tenido es que el embalaje me ha llegado “tocado” en una esquina. Pese a que el paquete está muy bien preparado se ha doblado un pelín el borde del libro… en cualquier caso les escribiré un email a ver qué me dicen, porque al fin y al cabo la culpa no es de ellos, sino de la empresa de transportes.
Por fin. Ya podemos trabajar de una forma parecida a la profesional en Final Cut con las imágenes que grabemos en nuestras Canon 5d mkII, 7d y 1d mkIV. Canon lo anunció a principios de febrero, y hace unos días está disponible su descarga.
¿Cómo? Tan fácil como instalar en plugin EOS MOVIE E1 para Final Cut Pro, conectar nuestro lector de compact flash y darle a “Log and Transfer”. Seleccopnamos el codec de Apple Prores que nos guste más y listo, lo irá importando al proyecto y al disco duro como si estuviéramos trabajando con una P2. Fácil y limpio.
Además Canon nos dice que es mucho más rápido que convertir los vídeos h264 con otros programas. Yo he hecho una prueba. 20 segundos de vídeo. Con el EOS MOVIE E1 ha tardado 35 segundos, y con el Apple Compressor unos 44 seg. Un poco más rápido, y además nos ahorramos pasar el vídeo al disco duro y los cuelgues y ralentizaciones del Compressor.
Vamos, que parece interesante y que habrá que seguir probándolo… más info: